Mantener el agua de tu piscina en perfecto estado es como seguir una receta. Un ingrediente de más o de menos puede arruinar el resultado final. Lo mismo pasa con los productos químicos.
No todos los productos químicos son iguales, y un uso inadecuado puede ser perjudicial para la salud de los bañistas y para el revestimiento de tu piscina. El uso de los productos correctos y en las dosis adecuadas es fundamental.
Aquí tienes los tres productos principales que no pueden faltar:
- Cloro: El héroe desinfectante por excelencia. Elimina bacterias, virus y algas, manteniendo el agua segura.
- Reguladores de pH: El pH (potencial de hidrógeno) debe estar siempre entre 7.2 y 7.6. Si está por encima, el cloro pierde eficacia; si está por debajo, puede causar irritación en la piel y los ojos.
- Alguicida: Un complemento esencial para prevenir la aparición de algas.
Recuerda: siempre lee las instrucciones del fabricante, usa los equipos de protección adecuados y, lo más importante, ¡analiza el agua con regularidad! Una piscina bien cuidada es una piscina segura y divertida.



